Detrás de la transformación pública se esconde un ajuste de cuentas mucho más íntimo con la maternidad, la autoestima y el valor para enfrentar las preguntas que la mayoría preferiría evitar
Marichelo Puente ha pasado la mayor parte de su vida siendo objeto de conversación ajena. Creció entre cámaras, entrevistas y opiniones formadas a la distancia, mucho antes de que las redes sociales convirtieran el escrutinio público en una conversación permanente. Hoy, en un momento de profundo cambio personal, decide tomar el control de su propia narrativa sin fingir haber salido de él intacta.
Su divorcio puede ser el contexto visible, pero no es toda la historia. Lo que a Puente le interesa es la reconstrucción más silenciosa que ocurre por debajo: proteger a sus hijos, replantear sus propias prioridades y reconocer la vulnerabilidad como parte de la fortaleza, no como su opuesto. El autocuidado, en su mundo, tiene menos que ver con la apariencia que con la autoría, el acto diario de darse a sí misma el lugar que antes quizás esperaba que otros le dieran.
Esa misma perspectiva es la que da forma a Tenemos Que Hablar, el podcast que conducirá junto a Rafa Mendoza. Concebido como un espacio para las preguntas que la gente suele evitar, el proyecto refleja el lugar en el que Puente se encuentra hoy: dispuesta a hablar, sin ánimo de aparentar certezas y cada vez más interesada en lo que se vuelve posible cuando una mujer deja de mirarse a través de los ojos de los demás.
"Me veo como una mujer que puede con todo"
Creciste y construiste gran parte de tu vida bajo los reflectores.
Con los años, ¿cómo aprendiste a vivir con la exposición pública sin
dejar que las opiniones ajenas cambiaran quién eres?
Marichelo Puente: Crecí
rodeada de foros, cámaras y luces. Siempre se hablaba de mí, y siempre estuvimos
muy cerca de las entrevistas, aunque, siendo niños, obviamente era distinto. La
forma en que la prensa trataba las cosas antes no es la misma que ahora, cuando
cualquiera puede compartir su opinión en redes sociales. Creo que me hago más
fuerte con los comentarios negativos, y los positivos me llenan el corazón,
porque me han dado tanto amor.
Cuando una persona ha sido observada durante tanto tiempo,
reconectar consigo misma puede tener un significado distinto. ¿Quién es Marichelo
cuando se mira a través de sus propios ojos, lejos de las expectativas y de todo
lo que los demás creen saber de ella?
Marichelo: Me veo como una mujer fuerte, una mujer resiliente, una mujer valiente, una mujer llena de amor, una mujer que puede con todo. También me veo, a veces, vulnerable, y creo que eso me hace todavía más fuerte.
Cerrar capítulos y tomar decisiones profundas requiere una fortaleza silenciosa que rara vez se ve desde afuera. ¿Cómo has vivido el proceso de proteger tu privacidad mientras reorganizas tu vida y tus prioridades después del divorcio?
Marichelo: He tratado de manejarlo desde el lugar más bonito que puedo. Primero, pensando en mis hijos: respetándolos, cuidándolos, amándolos, cuidando su corazón y el mío, sin olvidar lo que vivimos, y siendo agradecida cada día por las cosas hermosas que dejó, porque así es la vida, la vida cambia, y una tiene que aprender a cambiar con ella.
Incluso atravesando un momento tan personal, has elegido comunicarte con el público desde un lugar honesto y cercano. ¿Qué te impulsa a compartir ciertas partes de este proceso, y cómo decides qué partes de tu historia guardar solo para ti?
Marichelo: Fue muy difícil mantener este momento en privado, y sabía que no iba a seguir siendo así. Entonces decidí, primero, mirar hacia adentro, mirar dentro de mí, mirar mi corazón, tocar fondo y renacer. Y creo que si puedo ayudar a una sola persona en este mundo a ver que si yo puedo hacerlo, cualquiera puede, y que todos tenemos esa fuerza interior, ese amor y ese valor para salir adelante de cualquier situación, entonces vale la pena. Por eso decidí hablar desde mi propia realidad.
¿Sientes que el apoyo del público te ayuda a atravesar los momentos más difíciles de tu vida?
Marichelo: Sin duda, el apoyo y el cariño que la gente me ha dado han sido fundamentales para muchas cosas, pero en el momento que acaba de pasar, más todavía. Sus palabras me llenaron el corazón, y de verdad fueron una gran fuente de fuerza para mí.
¿Y cómo es que el mundo observe, desde afuera, una transformación que está ocurriendo por dentro?
Marichelo: Creo que cuando la gente ve esta transformación, una que viene de un lugar muy profundo, se crea una conexión hermosa. Todos los días la gente me escribe y comparte sus historias conmigo, y creo que eso es realmente difícil de lograr en redes sociales, porque nos hace humanos, no solo figuras públicas, ante quienes nos siguen. Al menos así es para mí: con mis seguidores, con la gente cercana a mí, se ha formado una conexión divina donde solo hay amor, consejos, cariño, buena energía y apoyo mutuo.
"Amo quien soy, amo verme, y amo en quien me he convertido"
Al mismo tiempo, eres madre de tres, y combinas ese papel con tu trabajo como empresaria, conductora y actriz. ¿Cómo encuentras el equilibrio entre todas esas versiones de ti misma sin perder el espacio para simplemente ser Marichelo?
Marichelo: Dándome tiempo para cada momento de mi vida. Lo principal es ser mamá, porque ese fue el sueño de mi vida, y lo vivo cada día. Eso es innegociable, y nada va antes que ellos. No he sido actriz por mucho tiempo, pero como conductora, figura pública y mujer, sí, y me doy el tiempo para cada una de esas cosas. Creo que, al final, todas esas son solo una persona: yo. Y amo quien soy, amo verme, y amo en quien me he convertido.
"Amarte, valorarte, darte un lugar: nadie más lo va a hacer por ti"
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